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El Cuarto de Juegos

El Cuarto de Juegos es...

... el lugar donde aparecerá de tanto en cuando (tanto seguro, cuando incierto) información, fotos, vídeos, noticias y textos que nos puedan interesar y que hagan que volváis con frecuencia a visitar este rinconcito de internet

La primera condición para moverse es poder hacerlo.

Rescatado Posted on 18 Dec, 2014 18:02

Sí lo sé parece una perogrullada y lo es, pero muy cierta y fácilmente olvidada; por lo tanto insisto: la primera condición para moverse es poder hacerlo. Si ni siquiera una pelota puede rodar encerrada en una caja ¿Cómo podrán nuestros bebés moverse con eficacia (es decir, para conseguir algo, por ejemplo: desplazarse) si no tienen las condiciones adecuadas? Pues de ninguna manera y esto… ¿significa que no son capaces? No, sólo que no se lo permitimos y dependen de nuestra voluntad.

El bebé de la foto, Óscar, tuvo una increíble oportunidad de moverse desde el día que nació. Acudió solito a buscar el pezón que le amamantara (desde la cadera de su madre, claro), como todos los mamíferos, cuando esto del arrastre espontáneo no estaba de moda. Se desplazaba por un cartón pluma de 70 cm ya en el hospital y cuando llegó a casa tenía su pista de arrastre preparada para sus pequeños paseítos, que recorrió antes de los dos meses y le encantaba. Le encantó a él y a todos los que prestó su pista o cedió después o a los que tuvieron otras o simplemente los que bajaron a la alfombra de juegos más pronto que tarde…; a todos los que probaron lo que se siente cuando uno hace por si mismo lo que puede hacer. Fíjate… qué bobada ;-).



La primera vez

Rescatado Posted on 18 Dec, 2014 17:56

(Otro rescate)

Adriana y Alejandro e Irene, nuestros primeros gemelos, llegaron temprano. Estaba nerviosa, era un día importante: el estreno. Vi sus caritas y sus preciosos ojos muy abiertos, con mucha atención e interés, como sólo ellos , los bebés, los niños, saben mostrar. Yo les miraba también y un montón de sentimientos y sensaciones acudían a mi, pero lo más importante fue que nuestras primeras palabras (mías) las primeras sonrisas (suyas) y, en general, ese brote de comunicación tan limpia, tan imperfecta pero tan eficaz, tan emocional, fuera un estímulo también para mi que fui aflojando tensión.

Marco llegó y fue directo a los brazos de Cristina, mientras su mamá se quitaba el abrigo. Nines, encantadora como siempre, recibía, repartía pegatinas y apuntaba los datos que faltaban. El primer grupito pasó a la sala a coger su sitio, a elegir su manta… a jugar. Yo me acercaba sigilosa, intentaba no molestar y al mismo tiempo inmiscuirme, mezclarme. Observarles, para irles conociendo, para no importunarles, para entrar sin imponerme, para respetar su voluntad que adivinaba en gestos.

Elisa se ponía de pie agarrada a la rodilla de papá o al jersey de mamá, pronto le sobró la rebequita gris con tanta actividad. Todavía éramos pocos y nos venía bien esa toma de contacto, entre nosotros y también con el espacio, los juguetes, nuestro sitio. Iria también estuvo un poquito en brazos de Cristina, mientras Irene y Clara intentaban un acercamiento, esas inspecciones tan serias, con algún tipo de caricia o intercambio que ensayan los bebés que todavía no saben jugar con alguien que no ceda siempre ante ellos, como sus adultos. La sala iba llenándose poco a poco, a David ya le conocía -Alba, su mamá, es la profesora de porteo- estuvimos jugando unos días antes cuando preparábamos la sala, recuerdo que calculé que en un ratito que estuvimos juntos por lo menos se había hecho gateando (en un patrón cruzado, perfecto y veloz) dos veces cada sala. Su pericia en esas lides era y es sobresaliente. Llegó Bruno y se puso en el lugar que luego estaría a mi derecha entre Iria y Adriana, demostrando un excelente gusto ;-). A Grabrielle y Marco los tenía enfrente y por lo tanto al otro lado de la sala, más alejados, pero en este primer grupo de gateadores y aventureros no había distancias estuvieron jugando en la entonces nueva, hoy ya célebre, alfombra de los búhos, cerquita de mi. Lía estaba a mi lado, en la cabecera (más tarde, cuando acabábamos, le canté su canción y nos encantó).

Así fue como Lia, Elisa, Irene, Alejandro, David, Marco, Clara, Gabrielle, Adriana, Bruno e Iria y, sobre todo, sus mamás y papás, que son los alumnos de verdad (yo a ellos, los bebés, les llamo en broma los diferidos) comenzamos esta aventura. Cuando empezamos a hablar, Cristina y yo, los niños seguían jugando sin entender ni preocuparse de cuál era su sitio, algunos en la otra punta de sus padres, señal de que estaban a gusto. Sentí, yo también, una increíble sensación de bienestar. Aún tenía el nudito en el estómago de la responsabilidad, del nuevo formato, de si iba a caber el contenido en el tiempo… en fin, inquietudes. Pero, al mismo tiempo, sentía que el ambiente en general era de disfrute, de tranquilidad.

La mañana fue avanzando entre ejercicios, movimiento, sensaciones, sentidos, colores, sonidos, olores… pero había, siempre es así, gran parte de teoría, las partes que es inexcusable explicar y ellos se-portaron-tan-bien, teniendo en cuenta que no se durmieron, como ocurre otras veces (ellos eran los mayores), y que trabajaron todos tanto, ya que podían hacerlo todo, y sus padres les jalearon todo lo que pudieron.

Llegamos al final y ellos en una gran proporción se despidieron de mi acariciándome la cara. Aquellas maravillosas personas pequeñas que acababa de conocer, lo habían entendido todo, sabían que era para ellos, lo habían pasado bien e intentaban decírmelo. Con la emoción sujeta entre la garganta y la lágrima me despedí de aquél primer grupo, intentando guardar en la memoria, las caras, los nombres, los comentarios y esa sensación tan agradable que tenía de energía positiva, de alegría. Cuando acabamos lo comentamos Cristina, Nines y yo, fue reconfortante ver que pensaban lo mismo y las tres teníamos esa dulzura impregnada. Todavía hoy, montando el vídeo y escribiendo estas líneas siento esa gran emoción, que se produce en todos los grupos, pero aquella fue… la primera vez.



Crónica de un Taller Bebé Up!

Rescatado Posted on 18 Dec, 2014 15:12

(Cosas que tienen que estar aquí)

El taller del día 2 fue una delicia. Todavía me siento bajo los efectos de esa gran corriente que se crea en la sala, entre los juegos, las sonrisas, la concentración de los adultos en lo que estamos haciendo y la colaboración de esos pequeños que, no sólo se portan maravillosamente, parece que agradecieran todo lo que se les propone con sus sonrisas, con su actitud y el dulce cansancio que les hace caer en una siestecita cuando termina el primer tramo. Tengo grabadas sus caritas y he decidido hacer una pequeña crónica antes de que se me olvide y pierda esa esencia que aún me acompaña.

Lluc y Lucas llegaron dormidos, a los dos o tres meses escasos es lo que uno tiene que hacer en los desplazamientos; al arrullo del motor del coche o del traqueteo del cochecito te dejas llevar plácidamente por el sueño, qué vete tú a saber que encuentras cuando llegues a donde quiera te lleven, así que hay que aprovechar. No sabíamos si se despertarían para jugar con todos a la estimulación temprana, pero abrieron los ojitos justo cuando convenía: ser oportuno es una de las condiciones para aprovechar las oportunidades, valga la redundancia. Así que nuestros benjamines hicieron sus ejercicios como todos los demás y nos regalaron algunas sonrisitas, sabedores ya (como todos los bebés) de que es el mejor premio.

Álvaro, nuestro veterano (siete meses, oye, un respeto), no se cansó de reír y jugar, ejerció su decanato manifestando respuestas, que sabe perfectamente que captan la atención y llamaba la mía desde el otro extremo de nuestro centro de juegos (la alfombra de los búhos). Unai, con sus cinco meses, le andaba a la zaga en participación oral, su parloteo me llamaba también desde cerca, seguramente corrigiéndome ya que me empeñé en pronunciar mal su nombre al principio, mis disculpas rey. Clara se retrasó un pelín pero como ella, también con cinco meses, no entiende de relojes ni de convencionalismos, ni siquiera de la prisa que llevaba mamá, pues se incorporó a ese festival de colores y personas pequeñas, como ella, con toda naturalidad y alegría. Hacia la mitad repasamos algún ejercicio con cada uno y fue entonces cuando Alma, ayudada por su mamá, nos deleitó con su versión de las suspensiones, que dimos en llamar el “puente bebé” que consiste en levantar la cintura sólo, en vez la cabecita y poco a poco todo el tronco, será una gran gimnasta sin duda, aún así, y sin minar su creatividad atlética, le ayudamos a hacer el ejercicio y la felicitamos, no sólo lo hace bien sino que ha creado una variable. Era el momento de hablar un poco de los sentidos y ellos cansados ya de tanto ajetreo y como si supieran que eran papá y mamá los que tenían que enterarse ahora, fueron durmiéndose hasta que la sala se convirtió en una cuna comunitaria, unos en brazos, otros al pecho, alguno en su cochecito y otros en la mantita que les hace de colchoneta para jugar, fueron durmiéndose.

Claro que hay momentos en los que alguno tiene que ausentarse (cerquita, a la sala de al lado, todo lo más) porque se cansa, o porque hay que cambiar el pañal, o simplemente despejarse un poco… pero en general fue como si le tuvieran el tempo cogido, como si supieran en cada momento lo más adecuado. Tras explicar los sentidos y los dos ejercicios que están pautados al respecto, me daba pena que no pudieran acercarse a ver el panel de las figuras y lo dije. Pues al poquito, como si me hubieran leído el pensamiento, se fueron despertando y todos pasaron por el panel, que les encanta y a mi chifla que lo vean y que los padres vean que les gusta. En ese momento a varios les recité el poema, declamándolo exageradamente, como he hecho tantas veces, como empecé haciendo con mis hijos, se quedan sorprendidos mirándome muy serios al principio y atentos. Cuando la voz cambia sonríen y fue Miguel quien cuando terminé la estrofa me miró y comenzó a parlotear con ritmo, no sabemos si imitándome o pidiendo más, pero así de sencillo inició uno de los objetivos de ese ejercicio que es su respuesta oral (no es así exactamente pero su intención fue clara), fue fantástico, como todo, como cada cosa que ocurrió esa mañana. Jules jugó, durmió un poquito, paseó otro poco, creo que fue él el que estuvo un ratito en brazos de Nines (imprescindible y maravillosa colaboradora) para que mamá pudiera atender (papá tuvo que quedarse con el resto de hermanos en casa) intenté saludarle en francés y cantarle con mi media lengua el Frère Jacques, me sonrió agradecido y benévolo con mi mal acento y mi pobre repertorio en su lengua materna. Naroa llegó la primera y se fue la última, se pegó una buena sesión, me sugirió con su protesta que retirara uno de los peluches, no fue de su agrado y fue sustituido por otro inmediatamente (por si sus compañeros opinaban igual) la llevamos al lugar donde predominaba el verde, que es su color preferido, y tuvo un ratito para ella sola para familiarizarse con los objetos, la sala, los juguetes… Al final del taller su padre la puso boca abajo en una de las pelotas grandes que hay en la sala y sujetándola por los tobillos hizo girar la pelota adelante y atrás, llevando su carita casi hasta el suelo y retirándola hasta casi la posición en pie, le encantó y a mi me encantó ver que allí mismo, eso que siempre cuento, de la creatividad de los padres y le personalización de los ejercicios, se produjo de manera espontánea. Por la tarde su madre le puso un mensaje a Cristina contándole que se había echado una buena siesta, no me extraña, yo también .

En fin, fue una mañana mágica, llena de luz y de energía, para mi no es sólo un taller, hay una corriente de sentimientos y emociones, y es por ellos, por esos seres puros y limpios, las personas pequeñas: los bebés. También por sus padres ya que de todos los buenos sentimientos que se pueden tener en la vida, el más grande y el más incondicional es el amor a los hijos. Ese es el ambiente que se respira algunos domingos por la mañana en Más Natural, es imposible resistirse a su efecto bálsamo y al mismo tiempo dinámico, energético, positivo. Por eso: Alma. Alvaro, Clara, Jules, Lucas, Lluc, Miguel, Naroa, Unai, mamás y papás: gracias.



Cristina: el Estímulo de Bebé Up!

Rescatado Posted on 18 Dec, 2014 13:42

(Rescato este post del primer aniversario porque quiero que esté aquí también, ella fue la ideóloga, el empujoncito, el empeño y la actitud proactiva de este proyecto: gracias)

Ya ha pasado un año ¡Parece mentira! Ya sé que siempre se dice, pero es que es verdad (y es más verdad con los años, snif); y parece también que estoy viendo a Cristina contándome que quería hacer un Taller de Estimulación Temprana pero con bebés, algo especial para Más Natural, algo distinto para sus mamis y papis, que pudieran compartir con los peques allí mismo, pero donde se aprendiera Estimulación Temprana para llevarsela puesta, a casa, prendida para siempre… Yo no estaba segura, esa es la verdad. Suponía que debía ser como siempre: un taller para padres y que luego fueran ellos, en casa los que lo practicaran con sus bebes. Dudas y atracción… Mezclar teoría y práctica; que madres, padres y niños salieran contentos, satisfechos e instruidos; que además fuera verdaderamente útil, pero divertido; con mucho contenido, pero sin estrés; que fuera sencillo para que fuera… posible, real, para que no hubiera argumento en contra. En resumen un “briefing”…: Más Natural.

Y así fue como su tesón, su entusiasmo y su capacidad de persuasión vencieron mis resistencias y en el otoño del 2012 fue tomando forma este Taller que hoy levanta el dedito anunciando que tiene uno, como nuestros queridos bebés (que algunos ya tendrán casi 2).

Con dudas o ya sin ellas, amé este taller desde que pensé la primera frase, la primera secuencia de equilibrios, los primeros juegos… y cuando por fin llegó aquel primer domingo, los bebés de Más Natural llenaron de magia todo lo que había ideado para ellos. Se despidieron de mi, muchos de ellos, acariciándome la cara, aún hoy se me llenan lo ojos de lágrimas al recordarlo. Todos los que estábamos allí salimos con una energía que sólo puede generar la vida que empieza, el interés sin límites y el mayor amor del mundo, el de padres e hijos. Eso se sigue repitiendo y cada vez es un milagro, un renacimiento, pero aquél día fue también una sorpresa.

Pero hoy en el primer aniversario nuestra gratitud es para Cristina: directora de Más Natural. Hace unos meses os escribía de ella que, los que la conocéis sabéis que su labor ha hecho que, uno de los momentos más importante de vuestra vida, la gestación y el nacimiento de vuestro hijo, fuera: más tranquilo, más saludable, más seguro…. Más Natural. Y que a los que no la conocéis, os gustará saber que hay alguien que dedica su tiempo, sus conocimientos, su energía y su emoción, a facilitar ese momento mágico y único: el nacimiento de un nuevo ser humano. Hoy añado y amplio la gratitud de los que estamos cerca, que nunca deja de pensar cosas para todos vosotros: para los que habéis venido, para los que vendréis y para los que estáis, así como todos los que participamos de alguna manera en la actividad de este Centro. Un centro al que también habrá que dar las gracias, porque tiene personalidad propia, su espíritu, su estilo, su elegancia, su forma de recibir y de acoger. Tiene su propio carácter, un carácter… Más Natural.



Nuestro hogar, nuestro origen

Rescatado Posted on 18 Dec, 2014 13:30

Más Natural es un centro de Preparación al Parto y Post-parto con más de 15 años de experiencia, especializado en ayudar a los padres a afrontar, resolver y disfrutar uno de los momentos más importantes de su vida, pudiendo empezar desde el comienzo de la gestación.

Con el empeño de poner a vuestro alcance todos los conocimientos y recursos para eliminar la ansiedad, preocupación y esa mezcla de miedo y responsabilidad que tiene asociado el momento del embarazo y el parto.

El curso consta de 6 módulos de 3 horas cada uno, más 4 semanales de Psicoprofilaxis y Yoga hasta el mismo momento de dar a luz, en el que se os ofrece una visión natural con consejos de alimentación, remedios naturales a las típicas dolencias de la gestación, (Homeopatía, Flores de Bach…), orientación para poder optar a una experiencia natural y respetuosa, y la posibilidad de tener contacto personalizado por correo electrónico.

Cubiertos por la mayoría de Sociedades Médicas.



Sensaciones

Rescatado Posted on 18 Dec, 2014 13:25

Experimentar nuevos contactos: madera, metal, loza, pared…

Observar los matices con ellos: seco, mojado, pringoso, áspero, suave…

La piel es el órgano mas extenso. Los pies en la arena o sobre las hojas secas, sumergirse en espuma, permitir que les coja una ola suave, que se extiendan el jabón, meter las manitas en harina… Todo se puede hacer con cuidado y todo se debe hacer cuanto antes bajo la atenta mirada de mamá y papá, que además describan el momento, interpreten sus gestos, les permitan interactuar en la medida de sus posibilidades… Tocar y que te toquen es… un placer.